Ryuu Akira

Nombre: Ryuu Akira
Raza: Shinigami - Facción: Gotei 13
UR: 900
Sexo: M (Masculino)
Profesion: Capitán de la Undécima División.
Atributo Puntos
Energía70
Concentración70
Fuerza65
Destreza81
Velocidad81
Dureza53
Habilidades Raciales:
Zanpakuto
Nombre: 地獄オオカミ (Jigoku Ōkami - Lobo Infernal)
En su forma natural, la zanpakuto es, aparentemente, una katana como cualquier otra. Sin embargo, su hoja es totalmente recta y lleva grabados los kanjis de liberación justo en el comienzo de la hoja.
El tsuba (empuñadura) es de color blanco, con detalles dorados, dándole una apariencia más noble. La tsuba (guarda) tiene un aspecto más simple que otras katanas, es de color dorado.
La saya (vaina), al igual que el tsuba, es de color blanco, pero sin ningún detalle dorado.
Cuando es desenvainada, la zanpakuto emite un pequeño brillo durante un segundo y luego vuelve a la normalidad.
Shikai
En esta liberación, la zanpakuto hace que un aura oscura y casi demoniaca rodee a Ryuu, dándole un aspecto más peligroso, sus ojos se vuelven de color ambar e incluso brillantes.
En cuanto a la espada, la hoja se vuelve roja como la sangre misma, aumenta su anchura un poco, manteniendo la linea recta característica. La empuñadura cambia de forma, dándole un aspecto algo más moderno y la guarda toma una forma redonda, y con agujeros.
La vaina, al igual que la hoja, tambiénse vuelve de color rojo.

Espíritu de Zanpakuto: Jigoku Ōkami. El alma de la zanpakuto de Ryuu toma forma de un lobo wargo de color negro, su voz es masculina, por lo que se da a entender que se trata de un macho. El lobo —u Ōkami, como lo llama Ryuu— está envuelto en un aura oscura, sus ojos, al igual que los del chico cuando pelea, son de color ambar y en su mirada se puede denotar una gran sabiduría y fiereza juntas.
El comportamiento del espíritu es muy tranquilo, y siempre aconseja a su portador sobre la forma de actuar o sobre algunos asuntos importantes, es algo así como su consejero y su conciencia a la vez.
Tengu (Esgrima hábil) Pasiva
Al despertar el Shikai, los stats de Ryuu se ven aumentados ligeramente: Un 35%. Puede aumentarlos hasta un máximo de 50%, con un coste adicional de UR.
Activación: - Costo: UR En Revision
Raijin (Esgrima eléctrico)
Ryuu puede hacer que su Zanpakuto sea rodeada de un rayos, lo que le otorga la capacidad de realizar ataques eléctricos.
Activación: - Costo: UR En Revision
Fūjin (Presión aerea)
Cuando es utilizada ésta habilidad, la presión en un radio de diez metros puede aumentar o disminuir, causando molestias al enemigo a la hora de combatir por las variaciones de presión.
Activación: - Costo: UR En Revision
Yamato (Lluvia de espadas)
Ryuu puede convocar hasta diez espadas mágicas, las cual controla sin necesidad de cogerlas, tiene un gran dominio con ellas con lo que puede utilizarla con gran diversidad,como por ejemplo lanzarlas a gran velocidad,atrapar enemigos en una espiral, dejarlas caer como si se tratasen de lluvia y puede protegerse rodeandose de ellas. Una vez se clavan en el enemigo o alguna superficie, explotan pasados unos segundos. Es la habilidad definitiva del Shikai.
Activación: - Costo: UR En Revision
Bankai
Al realizarse la segunda y última liberación de la zanpakuto, se produce una gran explosión de reiatsu, con un rayo negro que asciende hacia el cielo, acompañado todo de un fuerte aullido del espíritu del arma.
Después de unos segundos, que es lo que dura todo es espectáculo, se puede ver en Ryuu que su apariencia ha cambiado totalmente: Su cabeza tiene dos cuernos a cada lado, unidos en forma de una especie de casco, su rostro se ha vuelto demoniaco y sus ojos brillan de un color azul intenso.
Además, dos enormes alas le salen de la espalda, y a éstas le acompañan otras dos, algo más pequeñas. Dándole la capacidad de volar con ellas y moverse a gran velocidad por el espacio aereo.
Sus manos y pies acaban en temibles garras que puede usar para atacar si le es necesario.
La influencia del aura oscura del shikai se ve aumentada notáblemente, haciéndole parecer mas una sombra que una criatura.
La zanpakuto también ha cambiado, excepto por la empuñadura, y su hoja se ha vuelto más ancha que lo que podría ser una katana al uso, sin llegar a afectarle en el movimiento, y toma un aspecto mucho más diferente y fiero.

En cuanto al espírituo de la zanpakuto, no se materializa en ningún momento, puesto que se ha unido con Ryuu, volviéndose ambos la misma persona en un mismo cuerpo.
Ryuu ahora es mucho más fiero en combate, y únicamente se le puede parar si se le causan daños graves, entrando en un estado parecido al berseker.
Dākuasashin (Asesino oscuro) Pasiva
Al activar el Bankai, el cuerpo de Ryuu cambia de forma y es rodeado por una especie de exoesqueleto —sin llegar a serlo, pues es su propio cuerpo—, resistente a los golpes. Ésto aumenta la dureza, velocidad, concentración y energía del chico hasta un 45% —Sumándose a la pasiva del Shikai—.
Activación: - Costo: UR En Revision
Kirā shinsen (Temblor asesino)
Ryuu hunde la zanpakuto en el suelo o en cualquier superficie, y en un radio de unos quince metros, la hoja se multiplica y sale a la superficie para empalar al enemigo de forma que éste no se lo espere, haciendo del lugar una trampa mortal.
Activación: - Costo: UR En Revision
Irebun (Once)
Ryuu apunta a su enemigo con la zanpakuto, y de ésta sale un rayo de energía de color azul oscuro que puede dirigir mientras está en uso, una vez impacta, puede causar una fuerte explosión y desintegrar aquello en donde ha impactado. Ésta habilidad recuerda al Cero de los Hollows.
Activación: - Costo: UR En Revision
Fujirain (Tormenta vacía)
Ryuu apunta con la zanpakuto al cielo, y un rayo de reiatsu seguida de un aullido inundan el lugar. Entonces, el espíritu de la zanpakuto hace presencia en su forma de lobo. Ésta se alza hacia el rayo para luego caer en picado delante del chico. Ésto provoca una gran explosión que hace desaparecer el oxígeno de cualquier criatura en un radio de veinte metros, exceptuándole al mismo albino. Ésta habilidad es la definitiva del bankai.
Activación: - Costo: UR En Revision
Descripción Física
Empezando por su altura, Ryuu es un muchacho que mide alrededor de un metro con ochenta y cinco centímetros, no llegando a ser ni muy alto ni muy bajo.
Es de complexión atlética y fibrada, sin llegar a ser totalmente musculoso, lo que le da un aspecto de alguien no muy fuerte y que le permite engañar al resto, dándole la ventaja de la sorpresa.
Su pelo es de color blanco, tanto como la nieve misma. Lo tiene corto y siempre lo lleva peinado hacia atrás, con algún mechón asomando en forma de flequillo.
Sus ojos son algo que llaman la atencion, pues son de color azul; sin embargo, y es aquí lo que los hace llamativos, cuando entra en combate o se pone mínimamente tenso, se vuelven de color ambar, además de rodearle un aura algo oscura, otorgándole un aspecto algo demoniaco y maligno.
Su piel es suave y tersa, de una tonalidad quizás algo más pálida de lo normal. Tiene alguna cicatriz esparcida por el cuerpo, recuerdos de algunos de sus combates más duros.
Físicamente siempre ha aparentado tener menos edad de la que realmente tiene, actualmente parece tener veintidós años aproximádamente, pero tiene muchos más.

No suele vestir con el Shihakushō característico de los shinigamis, si no que opta por llevar ropas más nobles, normalmente de color azul y con bordados dorados, llevando una banda en su brazo con la insignia de su División. Pese a que puede parecer muy diferente a la vestimenta del personal del Gotei 13, procura que se le fabriquen los atuendos lo más parecidos posibles, pero dándole siempre un toque personal y único. Incluso aunque aparentemente parezca ser ropa incómoda para el combate, es todo lo contrario a eso.
Normalmente lleva la katana colgando de la cintura, para permitirle un rápido desenvainado en forma de ataque o defensa si es necesario.
Descripción Psicológica
Ryuu es un muchacho serio y frío la mayoría del tiempo, dedica la mayor parte de su tiempo a dirigir su División y a entrenar. Su única meta es ser el más poderoso y convertirse en un futuro en el próximo Capitán Comandante.
A esa determinación también se le añade una rebeldía que, siendo más joven, le ha llevado a más de un problema. Solo sus vestimentas, algo diferentes a las que llevarían normalmente el resto de shinigamis, son una pequeña muestra de esa rebeldía que caracteriza al muchacho. Nunca ha dudado en tomar sua propias decisiones si una orden que ha recibido la ha visto demasiado peligrosa para él o para los que le rodean.
Es desconfiado, tanto que apenas tiene amigos incluso dentro de su División, solo conocidos. Pero aun así, se guía por el dicho de "mantén a tus amigos cerca, y a tus enemigos aún más cerca", es por eso que ha logrado la capacidad de fingir y actuar como un verdadero actor.

Es un gran estratega, con una inteligencia desbordante. Además, tiene unas dotes de liderazgo increíbles, y no duda en dar su vida por sus subordinados si es necesario, pero tampoco le echa atrás la idea de mandar a unos pocos a una posible muerte si con ello puede salvar a muchos más. Eso sí, siempre que no haya otra solución. Por eso, procura tener un plan de la a A a la Z, y si le falla alguno de esos, siempre cuenta con su Sub-Capitán y su tercer oficial.

Le gusta la tranquilidad y la soledad, pues desde que sus padres murieron, solo ha conocido eso y se ha acostumbrado a ello. Cuando no está entrenando, se encuentra leyendo o incluso observando el mundo de los humanos, su forma de actuar como si la guerra en la que se encuentran shinigamis y demás razas no existiera para ellos. También le gusta observar las noches estrellada hasta el siguiente amanecer.

Cuando pelea, centra toda su atención en el combate, se vuelve aún más silencioso de lo que ya es y no le tiembla el pulso en acabar con la vida de su enemigo si lo ve necesario.
Su gran y contínua dedicación en el combate lo han hecho especializarse sobre todo el el combate con la espada, haciéndolo alguien tan diestro —o incluso más— que sus difuntos padres.
Historia
Ryuu viene de un linaje de shinigamis guerreros, el combate fluye por sus venas, de hecho.
Su nacimiento fue producto de dos shinigamis pertenecientes a la undécima división: Su padre fue un hábil ex-capitán hace muchos años y su madre teniente de la misma división. Ambos shinigamis terminaron por dejar sus cargos y centrarse en su relación y, en un futuro, de su hijo. Al venir de una familia muy bien asentada y noble, el muchacho se crió muy bien, sin ningún tipo de problemas a la hora de necesitar algo. Fue entrenado por su padre de forma dura y disciplinada desde que empezó a tener uso de razón. Con la apariencia de dieciocho años, consiguió entrar en la Academia Shinigami, tomándoselo como un entrenamiento más, algo que solo le ayudaría a conseguir su verdadero objetivo: Ser Capitán de la Undécima División.

El renómbre de sus padres le facilitó aún más las cosas en la Academia, aunque no del todo, pues el hecho de pertenecer a la familia a la que pertenecía le obligaba a demostrar que él era digno de llevar el apellido Akira.
Esto lo metió en más de un problema, puesto que el carácter rebelde y algo violento del muchacho le llevaba a situaciones en las que sus maestros se veían obligados a interferir, tanto por el bien de Ryuu como por el bien de la Academia. Sin embargo, era ese mismo comportamiento el que le labró una fama y consiguió, poco a poco, situarse en el punto de mira de los cargos más altos del Gotei 13 —Capitanes y Sub-Capitanes de las diferentes Divisiones—.
Además, su habilidad con la espada, que era demasiado buena para su edad, también le llamó la atención a quien entonces era Capitán de la Undécima: Shura Yurei. Éste shinigami no trató en ningún momento de forma especial a Ryuu por ser hijo de sus padres, en absoluto, y ello motivó al albino a continuar mejorando y a buscar más poder en su interior.

Pero todo cambió cuando tuvo, en apariencia, veintiún años.

Sus padres fueron atacados en una expedición por un Menos Grande, acabando con la vida del hombre y dejando muy malherida a la mujer. Ryuu, a pesar de la negativa de su Capitán, abandonó la Undécima para cuidar de su madre, que quedó tan mal que solo podía permanecer en la cama, volviéndose alguien totalmente dependiente. El chico cuidó durante dos años a su madre, viendo como poco a poco, pese a la resistencia que aportaba, se iba consumiendo y su alma se iba llenando de oscuridad, hasta que un día, cerró los ojos, y no volvió a abrirlos, no al menos para ser la mujer que era, pues aquella corrupción la había convertido en un hollow, y Ryuu, en aquél momento destrozado al ver que había perdido a las dos personas que más amaba, acabó con su madre.

Su orfandad le convirtio en el heredero de toda la fortuna que tenía en aquél momento su familia, siendo él el unico miembro —en un principio— del linaje Akira. Y ahora que ya no tenía ninguna obligación, optó por volver a su querida Undécima División, pero algo en él, en su corazón, en su alma, había cambiado, ni siquiera su Zanpakuto era ya la misma.
Tampoco volvió para dedicar su tiempo a ser "alguien más", su no que había desafiado al Capitán Shura a un combate para conseguir ese mismo puesto, el hombre se burló de aquello, y pese a que al principio se negó a ello, terminó por aceptar, dada la determinación del joven. Así pues, tal y como estaba permitido: Delante de toda la Undécima División, Ryuu y Shura se reunieron en un campo abierto, dispuestos a pelear.
Cuando el combate empezó, lo primero que hizo el Capitán fue despertar su Bankai, decidido a acabar con aquello de un solo movimiento y, además, acabar con el albino. Se había convertido en un combate a muerte, y Ryuu tenía todas las de perder. De hecho, Shura consiguió acertar en el joven, dando así por acabado —al menos en apariencia— el combate. Sin embargo, Akira se levantó, herido pero con vida, y volvió a desafiar ahí mismo al Capitán antes de que pudiera irse, éste, algo cansado, aceptó y se preparó para la lucha, esta vez para acabar definitívamente con aquello.

Pero aquello que había cambiado en el chico terminó por despertar justo en el momento más oportuno, y en mitad del combate, cuando estaba a punto de ser atravesado por la zanpakuto de Shura, su Bankai se desató, reanimándole, dándole las fuerzas que había perdido multiplicadas. Dándole, en definitiva, una segunda oportunidad. La balanza se tornó entonces más equilibrada, pero Shura se había dejado llevar por su aparente superioridad, y su orgullo le jugó una mala pasada. Y mientras que él seguía burlándose pese a la increíble demostración de poder, Ryuu luchó con esa determinación que le caracterizaba, recordando una y otra vez a sus padres para darle más y más poder, y finalmente... Todo acabó.
Shura se encontraba de rodillas, malherido, frente a un Ryuu cansado pero firme. El último apuntaba al primero con su arma, justo al lado de la cabeza, iba a matarle, porque él también iba a hacerlo cuando empezaron a combatir, así que no le impedía nada hacerlo.

-Hazlo...

El ahora derrotado Capitán le pedía al chico que acabase con él, que le daba igual vivir o morir, recordándole que a él no le hubiera temblado el pulso si fuera la situación contraria.
El chico, esbozando una sonrisa algo fría, deslizó con rapidez su arma por el cuello del hombre, acabando con su vida, tal y como se lo había pedido. El lugar se quedó totalmente en silencio, mientras el albino limpiaba la hoja de su zanpakuto con total tranquilidad, y entonces, una vez hubo acabado, miró a su alrededor, a todos aquellos que habían sido sus compañeros y que, automáticamente, se habían convertido en sus seguidores, ahora él era el líder de la Undécima División. Alzó un puño, declarándose vencedor, y, pesádamente, se marchó de vuelta a su hogar.

Actualmente sigue liderando con mano firme la Undécima División, e incluso encabeza algunas expediciones para ir a cazar Hollows por el mundo Humano y por la propia Sociedad de Almas, buscando, de cualquier forma, ser cada vez más y más fuerte.