Takeshi Nakahara

Nombre: Takeshi Nakahara
Raza: Shinigami - Facción: Gotei 13
UR: 914
Sexo: M (Masculino)
Atributo Puntos
Energía70
Concentración70
Fuerza75
Destreza70
Velocidad85
Dureza50
Habilidades Raciales:
Zanpakuto
Nombre: 戦争の息子 (Sensō no Musuko - Hijo de la Guerra)
Senso no Musuko es un caballo de morada piel y con una crin y cola de tonos violaceos y azules. Posee una altura de casi 3 metros estando en sus 4 patas, sus ojos son dos esferas rojizas que recuerdan a la sangre fresca y su hocico posee rastros rojos como si estuvieran tatuadas en su piel. Sobre su enorme cuerpo porta una armadura dorada, acompañada de placas de acero y tiras de cuero. Sus cascos estan recubiertos en plateada armadura y sobre sus talones posee grandes navajas que recuerda a las ceremoniales usadas en la antiguedad. Eso unido a un casco en la cabeza desde que nacen mas puas doradas similares a la de los talones, con una navaja especialmente grande en la frente.

Su forma de espada de acero puro, mango negro y detalles rojizos. Su funda es de un rojo intenso con el extremo negro y detalles dorados. La guarda es negra igual, con relieves filosos que recuerdan los colmillos de una bestia.
Shikai
Bankai
Descripción Física
Takeshi se trata de un hombre alto y de cuerpo atlético, con sus 1,96 de estatura es alguien de porte autoritario y poderoso, difícilmente se le puede pensar que el hombre puede ser algo más que un militar, por su erguido caminar, sus movimientos firmes y calculados, al igual que su expresión casi siempre serena y decidida. Sus cabellos son negros y levemente largos, que se acomodan de forma algo salvaje y aun así estética. Sus ojos, o más bien su único ojo, es de un tono dorado oscuro, mientras el otro permanece cerrado por completo, de una vieja herida de batalla, siendo que una cicatriz le recorre de arriba abajo, impidiendo se pueda abrir.

Su cuerpo es atlético, no es demasiado fornido ni de músculos marcados, aun así es fuerte, de músculos elásticos y bien entrenados, recorrido por las cicatrices de la guerra, de sus combates y enfrentamientos, resultando en diversas marcas por su torso, brazos y piernas. Sus ropas suelen cubrir dichas marcas, ya que suele usar el uniforme de los capitanes del seirei tal cual, lo que impide ver la mayoría de sus heridas. Inclusive al ir al mundo humano, su cuerpo artificial suele llevar ropas que cubran todo su cuerpo, pantalones negros y camisas de manga larga azules suelen ser lo que lleva para pasar desapercibido, aunque curiosamente ese modelo artificial sigue conservando el parche, siendo una petición hecha por el hombre.

No suele usar accesorios de ninguna clase, no son de su gusto. Tampoco posee perforación o tatuaje, al no ser algo típico de la época en la cual falleció, al menos no en la rama militar bajo la cual fue criado. Las marcas mas resaltantes de su cuerpo son 2, una cicatriz de forma lineal en la boca de su estómago. Marca que quedó de la forma que murió, atravesado por una espada, misma que hoy en dia es su zampakutoh. La otra es una quemadura en la parte inferior derecha de su espalda. De la misma manera cabe mencionar que el capitan siempre lleva su espada colgada a su espalda, nunca en su cintura como suele ser lo tradicional. Esto mismo contradice sus costumbres ya que le enseñaron a portarla como un samurai, pero ahora la mantiene de esa manera por instinto. A pesar se no recordar su propia muerte.
Descripción Psicológica
Takeshi es un hombre que fue curtido por la vida que le toco llevar, una persona seria y sumamente responsable, muy metódico y organizado, quien odia no tener las cosas en control o que se salgan del camino que él desea llevar. Como toso buen militar Takeshi es muy recto, comprometido con sus obligaciones y que respeta firmemente la autoridad. Siendo un guerrero de la época feudal japonesa, es muy apegado al honor y a sus costumbres, siendo alguien de fuertes ámbitos como lo son el ejercicio o el madrugar, el hacer el mismo sus tareas mas básicas y comer saludablemente. No por ello se debe pensar que Takeshi es una persona amargada o demasiado estirada; es en realidad un hombre muy amable, de buen corazón y atento con el resto. Si bien respeta la autoridad, su principal preocupación será el bienestar de sus compañeros y de la gente a cargo de él. Se trata de la misa manera de un hombre relajado cuando puede serio, muy bromista con sus personas mas cercanas y que siempre dara su mano a quien lo necesite.

En el ámbito personal, con las personas en quien tiene confianza y siente seguridad. Es muy bromista y le gusta tomar el pelo en las oportunidades que se presenten. Tiende mucho a la insinuación y al doble sentido. Sin embargo es alguien muy de fiar, que nunca quedara mal en un compromiso o promesa. El recibiría una bala por un amigo, siempre listo para proteger a las personas que le importan. De la misma manera es alguien paternal, tratara de guiarles por el buen camino y corregir sus acciones y errores cuando lo crea prudente. No es de los que se callan ante las malas acciones y los errores. En su lugar prefiere decir lo que siente y piensa, dejar las cosas en claro y que tenga que pasar lo que deba pasar.

En un ámbito amoroso es una persona aun mas atenta, siempre pendiente de las necesidades de su pareja y lo que siente. No es alguien muy dependiente, es perfectamente capaz de pasar largos ratos lejos de su pareja aunque sin duda prefiere tenerla cerca. Una persona muy pasional y entregada, que siempre velará por la felicidad de la persona que quiere, aunque eso llegue a lastimarme. Siempre pondrá a la persona a que ama sobre si mismo, su felicidad sera lo primordial aunque signifique la infelicidad de Takeshi
Historia
Nacido en una época antigua, en uno de los países más tradicionales y arcaicos de la humanidad, nació un joven cuyo destino fue marcado desde su concepción, un pequeño que fue dado a luz entre lujos y riquezas, aquel sobre el cual depositaron enormes esperanzas y muchos planes. Y ese pequeño, fue el dueño de esta historia, un joven de ojos dorados como la joyería del emperador, de cabellos azabaches como el manto mismo de la noche, un hombre que crecería para comandar ejércitos, con el único final que sería el de la tragedia y el arrepentimiento. Aquel hombre fue Takeshi.

Hijo mayor de una familia de ancestral renombre militar, Takeshi fue concebido con un propósito y solo uno, perpetuar el digno linaje de los Nakahara, dar a la familia un futuro cabecilla militar que siguiera manteniendo su estatus y posición en el antiguo Japón. Entrenado desde que aprendiera a caminar, Takeshi fue un niño sumamente solitario, no se le permitió tener amigos, tampoco salir a jugar, disfrutar algún dulce, tener mascotas, absolutamente nada; todo era una distracción desde la perspectiva de sus padres, quienes se trataran de la hija de una miembro secundaria de la realeza (Sobrina del emperador de la época de Takeshi) y del entonces General Nakahara, uno de los principales miembros del ejército del mismo emperador.

Ambos solo pensaban en el deber que tenían para/con la corona, motivo mismo que llevo a que Takeshi fuera entrenado con rectitud desde su más tierna infancia. Primero se le enseño sobre la historia de su familia, luego su responsabilidad y su deber hacia el ejército. No tuvo oportunidad de elegir lo que quisiera hacer, o en que quería convertirse; cualquier esperanza de poder elegir su futuro fue totalmente arrebatada sin darle oportunidad de considerarlo. Él iba a volverse un militar como su padre, un coronel como lo habían sido los hombres de su familia por generaciones, subiría de posiciones, tendría status, seguiría manteniendo en alto el nombre de los Nakahara, perpetuaría su linaje con un hijo que seguiría sus pasos, y seguiría el mismo patrón durante el resto de las generaciones por venir, en lo que parecía un eterno imperio japonés.

No tuvo infancia, como fácilmente se puede adivinar, se la paso entre entrenamientos de espadas y culturales, viviendo encerrado la mayor parte del tiempo en los terrenos de su hogar. Su padre uso su influencia para su entrenamiento, siendo apoyado por sus compañeros para el entrenamiento de Takeshi, perfeccionando los distintos artes de guerra, desde el uso de la espada hasta la pólvora, la arquería, combate a mano desarmada y con bastón. Finalmente, con apenas 14 años, se había vuelto un guerrero de temer, quien a esa edad fue rápidamente inducido en el ejército por su padre, iniciando desde abajo, a pesar de no necesitarlo, recibiendo el adiestramiento básico del ejército desde el inicio.

Los años pasaron y Takeshi solo se fue haciendo de nombre y fama, pero siempre se le fue sumado a su apellido, siempre diciendo que era normal que un Nakahara lograra lo que él hacía. A pesar de ello no se dejaba sentir menos, siempre siguió esforzándose, avanzando, mejorando y volviéndose más fuerte. Como guerrero era temible, como estratega era peligroso, como líder era alguien respetable. Simplemente resulto todo lo que sus padres esperaban, un hombre digno de ser el líder de los Nakahara, a pesar de que jamás llegara a perpetuar el apellido.

Al llegar a la madurez se le fue dado su primer batallón, sobre el cual se alzaría como uno de los generales mas jóvenes de la historia. Ahí entreno a sus reclutas con la misma firmeza que habían aplicado en él durante toda su vida, tratándolos como sus compañeros, hasta sus hermanos, viendo por cada uno y ayudándoles a mejorar a su lado. Siempre le importo que su escuadrón fuera el mejor, con los guerreros mas entrenados y fuertes, y creyó lograr tal hazaña, hasta que llego un recluta en especial.

Aquel recluta fue Hayashi, un novicio que le impresiono de sobre manera, quien se paro sobre todos los demás venciéndolos, a pesar de los meses de entrenamiento que les había dado, la capacitación y practicas constantes no habían servido frente a ese recluta de oscuros cabellos y rojos ojos, quien había acabado con todos ellos sin demasiada dificultad. Inclusive Takeshi mismo se le enfrento en una práctica para medir su real habilidad, terminando en una pelea muy reñida que fue interrumpida por un accidente en las barracas, aunque Takeshi sin duda habia visto muy difícil seguir en tal enfrentamiento.

El tiempo paso, donde se hizo más amigo de Hayashi, al menos tanto como pudiera ser alguien a quien apodara “corazón de piedra” teniéndolo rápidamente como su segundo, pidiéndole se enfrentará seguido a sus reclutas para que mejoraran, ayudándole en la guía de entrenamientos, en los deberes del campamento. Todo avanzando muy bien hasta que el momento llego, una noche de luna nueva en donde había salido a refrescarse al lago cercano, descubriendo el gran secreto de Hayashi. Aquel que pensara un fuerte recluta, era en realidad una mujer, de quien quedo cautivado ante su bella y grácil figura a la luz de la luna llena.

Desde ese día su relación cambio, su trato inicio raro ante el descubrimiento, pero finalmente volvieron a tratarse como antes, avanzando su relación hasta volverse algo más íntimo, algo más privado, llegando a besarse y, finalmente, a colarse en la tienda del otro en medio de la noche, entregándose a una pasión secreta y oculta que continuo durante meses. Todo era extraño, sin duda alguna, para el general, quien terminara enamorado de una mujer que se hacía pasar por hombre para estar en la guerra. No tuvo mucho tiempo más de poder pensarlo más, o de resolver sus dudas o preocuparse por el futuro, ya que finalmente la guerra estallo, y con ellos su fatídico final.

Los detalles de sus combates se perdieron con el tiempo. El solo recuerda especialmente el ultimo, aquel donde finalmente falleció. Fue la ultima batalla de una larga serie de combates que poco a poco les fueron desgastando. Finalmente el peso de las semanas continuas en guerra mermo sus fuerzas, haciéndolo fallar y terminar en la fatalidad. Ni siquiera recuerda bien lo sucedido, su muerte una serie de imágenes horribles, terminando con su estómago siendo atravesado por un arma enemiga, su vida empezando a escapar de su cuerpo, la luz de sus ojos. Finalmente quedo en el suelo, su cabeza siendo sostenida por una sola persona, la misma mujer que había sido su compañera durante aquellos últimos meses, su rostro preocupado y lleno de dolor la ultima imagen que tuvo, el nombre de aquella mujer las ultimas palabras que pronunciaría… Reika.


No recuerda bien como apareció en el rokungai, su vida iniciando desde 0 ahí. Desde el primer momento que llego su reiatsu era especialmente fuerte, no tardando demasiado en que los shinigami patrulleros fueran a reclutarlo, invitándolo a entrar a la academia de shinigamis, llevándolo al Sereitei. Su vida inicio casi de la misma manera que la anterior, entrenando cada día, estudiante, practicando, mejorando. Le costó tiempo, pero su fuerte reiatsu y su entrenamiento militar, que a pesar de no recordar estaba grabado en su cuerpo, le permitieron avanzar delante del resto, sobresaliendo entre los reclutas, llegando hasta ser de los mejores de su generación, iniciando en el 3° escuadrón del Sereitei.

Inicio como el resto, desde abajo, avanzando entre los demás al derrotar a la mayoría en combate mano a mano. Sus misiones siempre fueron cumplidas con eficacia, su forma de ser perfeccionista le permitió sobresalir ante los ojos de sus superiores. Le tomo años, pero al final consiguió aprender a usar su Shikai, su espada llevando un nombre que definía su propia existencia; Sensō no Musuko, el hijo de la guerra, aquel nacido para el combate, para la batalla. Le tomo algunos mas años, aunque finalmente lo consiguió de la misma manera, conseguir su Bankai, y con ello mismo ascender al puesto del capitán pocos meses después, levantándose como el líder del tercer escuadrón poco luego de que la nueva comandante general fuera nombrada.